El protector auditivo es el último recurso de la jerarquía de controles — pero en muchos ambientes industriales es inevitable. El problema es que la mayoría de las empresas los compran "al ojo", sin saber si la atenuación que ofrecen es suficiente para el nivel de ruido medido.
El concepto que más se confunde: NRR vs SNR
Son dos índices distintos que miden la atenuación del protector, y no son intercambiables:
Atenuación real ≈ (NRR – 7) / 2
¿Cómo sé qué atenuación necesito?
Simple: necesitás que el nivel de ruido en el oído quede por debajo de 85 dB(A). La fórmula:
Ejemplo: si mediste 98 dB(A) en el puesto, necesitás un protector que atenúe al menos 13 dB. Con el ajuste conservador del NRR, un tapón de NRR 33 logra exactamente eso. Un tapón de NRR 20 lograría (20–7)/2 = 6,5 dB — insuficiente.
Si el nivel calculado en el oído supera 85 dB(A), ese protector no alcanza. Necesitás uno de mayor atenuación o combinar tapón + copa (doble protección).
Tapones vs. protectores de copa: ¿cuándo usar cada uno?
Para exposición continua de larga duración (>4 horas). Mayor atenuación media real. Más cómodos en climas cálidos. Deben insertarse correctamente — mal insertados pierden casi toda su atenuación. No recomendados para entornos con mucho polvo o si el trabajador tiene problemas de oído.
Para tareas de corta duración o cuando hay que quitárselos frecuentemente. Más fáciles de poner y sacar correctamente. Menos efectivos que los tapones bien insertados, pero más consistentes en la práctica. Obligatorios cuando el nivel supera 100 dB(A) (Dec. 351/79 no admite solo tapones a partir de ese nivel).
Para niveles >105 dB(A). La atenuación combinada no es la suma de ambas — la ganancia adicional de agregar copa a un tapón es de aproximadamente 5 dB extra (no 20+20). Se usa en demolición pesada, sala de motores y trabajos con explosivos.
El problema real: la adherencia
El mejor protector auditivo del mundo no sirve si el trabajador se lo saca cuando habla con un compañero, lo usa mal insertado, o directamente lo deja en el bolsillo. La norma argentina exige que el empleador garantice el uso correcto — no solo la entrega.
Las estrategias que mejor funcionan en la práctica:
- Tapones con cordón: el trabajador siente físicamente que los tiene colgados cuando los saca — se los vuelve a poner.
- Capacitación práctica de inserción (no alcanza con el instructivo del envase).
- Supervisión en los primeros 30 días de uso.
- Involucrar a los propios trabajadores en la elección del modelo — el que lo usa tiene que ser cómodo para él.
¿Qué dice la normativa sobre el registro?
El Dec. 351/79 y la Res. SRT 85/2012 exigen que la entrega de EPP quede documentada en el Legajo Técnico con:
- Nombre del trabajador
- Puesto de trabajo
- Tipo de protector entregado (marca, modelo, NRR/SNR)
- Fecha de entrega y firma del trabajador
Esa planilla de entrega de EPP es obligatoria y la puede pedir la SRT en cualquier inspección.
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